La prevención, factor clave para erradicar la violencia de género: Martín Romero

Elías Quijada Los protocolos para combatir la violencia de género en el sector gubernamental y en instituciones educativas no deben ser solamente normativas que sancionen, sino también líneas de concientización y de prevención para erradicar dicha problemática que cada día es más frecuente en la sociedad en general, señaló Martín Romero Cruz, estudiante del Posgrado Integral en Ciencias Sociales de la Universidad de Sonora. Al participar en la mesa Análisis sobre el Protocolo para la prevención y atención de casos de violencia de género de la Universidad de Sonora desde la prevención, acompañado por Lucila Caballero Gutiérrez y Yessenia Gámez Sánchez, académicas del Departamento de Derecho de la institución, Romero Cruz enfatizó en la necesidad de promover elementos que puedan recuperar la cultura de prevención para combatir la violencia de género y sólo se puede lograr a través de la divulgación de artículos que aporten soluciones con bases sólidas científicas. “La mesa es más de reflexión sobre sanciones y regulaciones que fijan la responsabilidad directa de quien infringe con actos de violencia de género institucional; la prevención es más que la sanción y textos coercitivos, se necesitan legislaciones institucionales que establezcan como prioridad el quehacer funcional, para erradicar desde la prevención dicha problemática”, explicó´. El término género, dijo, aborda con una intensidad amplia y grande el rango de identidades, no sólo se refiere a las mujeres, sino a toda la comunidad universitaria, y agregó que es importante realizar acciones necesarias que aseguren las garantías institucionales para ofrecer un bienestar social a todos los sectores que componen la institución. Romero Cruz refirió que hay muchas técnicas que se han abordado en la historia de la humanidad para prevenir la violencia, pues es algo que está insertado en la cultura e ideología de los mexicanos; sin embargo, escasamente se ha publicado desde la educación emocional, empatía y actividades con entendimiento objetivo, que pueden contribuir a cambiar los métodos erróneos implementados en las instituciones de educación para detener la violencia. La publicación del Protocolo para la prevención y atención de casos de violencia de género de la Universidad de Sonora, aseguró, es un paso firme en pro de adquirir un entendimiento de lo que se tiene que hacer para prevenir; sin embargo, se requieren más acciones funcionales; es decir, líneas legislativas institucionales que radiquen en la prevención y no en sentencias y castigos. “Lo que hace falta en el protocolo de la Universidad, según mi punto de vista, son aspectos de prevención bien establecidos; dentro este marco normativo también instituir los quehaceres funcionales que se enfoquen principalmente en la prevención. Posiblemente sea necesario un texto adicional donde se pueda abordar las técnicas de prevención, porque es la parte más importante en las legislaciones, tanto en el marco jurídico y universitarias”, abundó. La mesa Análisis sobre el Protocolo para la prevención y atención de casos de violencia de género de la Universidad de Sonora desde la prevención, se llevó a cabo en el marco de la 3 Semana Nacional de las Ciencias Sociales, y tuvo como moderadora a Carolina López Bustamante, estudiante de la Licenciatura en Derecho de la máxima casa de estudios del estado.