Docentes de México y España reflexionan sobre retos tecnológicos en contexto de pandemia

Lin Mendivil Alvarado
¿Es internet un medio de innovación o comunicación? ¿Qué es la etnografía digital? ¿La covid ha generado una crisis que conllevará a un cambio de civilización? ¿Es posible hablar de una sociedad hiperconectada? Estas fueron algunas de las temáticas abordadas por los especialistas en tecnoantropología Maximino Matuz Ruiz y Artur Serra Hurtado durante el conversatorio académico organizado por el Posgrado Integral en Ciencias Sociales (PICS) de la Universidad de Sonora. Con la temática Un año de contingencia sanitaria 2020-2021: reflexiones tecnoantropológicas de las sociedades hiperconectadas, el PICS organizó el citado evento como parte de las actividades académicas con motivo del XI aniversario de este programa de posgrado; en el cual ambos investigadores compartieron sus visiones de los retos que para la investigación social ha representado el periodo de contingencia sanitaria. Matuz Ruiz, docente e investigador de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), señaló que en el contexto de la contingencia sanitaria pudiera pensarse en una sociedad hiperconectada a internet, pero eso no es así, menos en México, donde hay regiones serranas donde no hay señal a la red e incluso en algunas partes tampoco llega la señal de telefonía celular, lo que implica exclusión social y por ello, al momento de hacer cualquier análisis no se debe perder de vista que nuestro país es una región diversa, apuntó. De hecho, aunque se pudiera pensar en un fenómeno global de hiperconexión, en realidad lo que estamos viendo es que las comunidades hiperconectadas “están llegando al hartazgo tecnológico en el sentido de que la vida se ha volcado a estar totalmente mediada por lo digital y no sólo la parte laboral, sino también en la relación con los amigos, la vida amorosa, el consumo, la diversión, y hay un fenómeno de banalización tecnológica”, indicó. Se trata de un fenómeno que se viene dando desde hace más de diez años, de tal manera que la sociedad está considerando internet como un medio de comunicación y no como un medio de innovación; aunque comunidades no conectadas como las poblaciones indígenas o marginadas ven en internet un medio de innovación. Incluso se ha presentado “una especie de regreso a lo natural por parte de grupos privilegiados que tienen la capacidad de desconectarse, las clases medias o medias altas dicen ‘estoy harto de la tecnología’ y se desconectan para desintoxicarse y lo vemos en la pandemia que la gente ha retomado algunas prácticas de artesanía y vemos un fenómeno contradictorio que en lugar de que -la pandemia- sea un campo de oportunidad para recordar y repensar que Internet es un medio de innovación y no de comunicación está siendo lo contrario”, apuntó. El especialista en temas de innovación social y laboratorios ciudadanos añadió que dicho hartazgo virtual o de conectividad se debe al hecho de estar forzados a la mediación tecnológica “ni si quiera habíamos terminado de ser ciudadanos digitales, no comprendíamos las implicaciones ni las potencialidades teníamos” en cuanto el uso inteligente de datos como argumento de cuestionamiento. Pero después de poco más de un año de pandemia, en lugar de que “haya sido una oportunidad para incrementar nuestras capacidades digitales para un ejercicio más efectivo de una ciudadanía digital y hemos perdido la oportunidad y eso se debe a que toda nuestra vida se haya volcado de manera igual y sin discriminación hacia un solo medio”, consideró. En el uso intensivo de la tecnología existe una oportunidad para los científicos sociales de ver más allá y hacer más que sólo observación en Internet, se requiere una profunda reflexión acerca de qué representa estar hiperconectados, la posibilidad de acceder a dos o más dispositivos tecnológicos “que hacen que lo social desaparezca y hacen que inclusive lo humano parece que deja de tener importancia y en ese sentido la invitación es pasar son solo a una etnografía digital sino que sea una etnografía posthumanista”, subrayó. Por su parte, Serra Hurtado explicó que la covid-19 “ha puesto de relieve que estamos ante un cambio, no sólo de civilización sino del tipo de civilización y esto sólo se podrá hacer con una inversión colaborativa de diferentes tipos de diseños” y avanzar hacia una síntesis de culturas para desarrollar nuevos tipos de culturas y eso es interesante, expuso. El fundador del laboratorio i2CAT con sede en Barcelona, España, explicó que la contingencia por covid es la primera pandemia en la era digital y global, lo cual consideró “algo parecido en lo que hubo en el momento de las guerras, es un momento de crisis sistémica donde se pone en peligro la vida de millares de personas de forma casi simultánea y no es coincidencia que las guerras han sido momentos de rupturas y avances tecnológicos”, apuntó, y en el caso de la covid también se unen las crisis económica y ecológica, consideró. El especialista en tecnoantropología, indicó que la dinámica occidental se caracteriza enfoques como el de “lo mío es bueno y lo tuyo es malo, y como es malo lo destruyo y no hay en estos momentos una posibilidad de síntesis cultural, no se trata de que lo tuyo sea malo, es que ambas -visiones- pueden ser buenas pero entre las dos podemos llegar a algo mejor, puede haber una síntesis cultural entre diferentes tipos de cultura y ese es el sueño que me ha motivado a trabajar en la síntesis cultural entre lo occidental y lo no occidental y se puede llegar a una tercera figura de lo cultural, pero al mismo tiempo hay una incorporación del mundo de la lógica”, abundó. Explicó que su trabajo se enfoca en el diseño digital, es decir, a partir de la tecnología se diseñan sistemas inteligentes de colaboración con un enfoque humano; y el momento en que nos encontramos sólo resta “mantenerse en esta situación o pasar a una nueva socialización donde la sociedad vea más ventajas que inconvenientes de la nueva tecnología, pero para eso hay que socializar, empoderar, capacitar y para esto hacen falta tecnologías sociales”, dijo. Comentó que durante la pandemia en su laboratorio i2CAT, se desarrolló el evento virtual Hackovid y así se desarrolló el Hackatón ciudadano para afrontar la fase de confinamiento por covid, de esta forma se logró conjuntar sociedad civil, gobierno y universidades. La ciudadanía compartió sus necesidades sociales durante y posterior al confinamiento; posteriormente las comunidades TIC como programadores, diseñadores y desarrolladores, aportaron diversas soluciones a dicha necesidades a partir de soluciones web o aplicaciones móviles. Lo que este trabajo demostró es que no hay monopolios en los esfuerzos de innovación tecnológica, que, así como hay muchas personas con accesibilidad de conexión a la red, evidentemente hay otro sector que carece de esta oportunidad y al mismo tiempo, que Internet se sigue usando como una enorme herramienta de información, comunicación y representación, puntualizó. “Estamos en un momento en un ciclo tecnológico, en un momento de colapso luego de que las tecnologías tienen un ciclo de gestación, de instalación, llega un momento en que esas tecnologías se hacen obsoletas y el anterior sistema tecnológico llega a la crisis”, concluyó.